Se llama impostación, al aprovechamiento casi total de la espiración para producir sonido con el mayor rendimiento y sin tanto esfuerzo .
La correcta impostación de la voz se da con las siguientes condiciones:
Que
la columna de aire pase fácilmente por los músculos de las cuerdas vocales.
Que
los músculos tengan puntos de apoyo.
Que
no existan obstáculos a la vibración del sonido.
Todo esto se logra colocando boca, paladar, lengua, garganta
y laringe en posición de bostezo, pues en esa posición el paladar blando se
levanta, la lengua se aplana y la faringe se amplia. En esa situación se
emitirá un sonido neutro que será nuestra verdadera voz, pues con frecuencia lo
que consideramos nuestra voz está viciada por malos hábitos de emisión.

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